nunca se repara el primer mal
lunes, 20 de marzo de 2017
martes, 14 de marzo de 2017
En Paz
Artifex vitae artifex sui
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
-Amado Nervo
Artifex vitae artifex sui
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
-Amado Nervo
LO FATAL
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
-Rubén Darío
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
-Rubén Darío
miércoles, 8 de marzo de 2017
jueves, 16 de febrero de 2017
Hay algo muy importante que no entendemos y es esto: no entendemos.
A pesar del dolor que nos podemos causar mutuamente, no hay una maldad intrínseca, solo desconocimiento de la ignorancia enorme en la que vivimos y la profunda naturalidad animal de cumplir nuestros deseos sin importar el costo para el resto.
Nos encerramos en nuestras cabezas temerosa del ruidoso y aplastante exterior. No reconocemos al resto como iguales en un viaje de misterio, que simplificamos en banalidades cotidianas y etiquetas básicas. En competencias ilusorias y recompensas vacías.
A pesar del dolor que nos podemos causar mutuamente, no hay una maldad intrínseca, solo desconocimiento de la ignorancia enorme en la que vivimos y la profunda naturalidad animal de cumplir nuestros deseos sin importar el costo para el resto.
Nos encerramos en nuestras cabezas temerosa del ruidoso y aplastante exterior. No reconocemos al resto como iguales en un viaje de misterio, que simplificamos en banalidades cotidianas y etiquetas básicas. En competencias ilusorias y recompensas vacías.
martes, 14 de febrero de 2017
jueves, 9 de febrero de 2017
como necesito hablar
Padre, hablemos como yo se, como necesito hablar.
Cuéntame que aprendiste en el camino,
Cómo fueron tus padres y abuelos, cómo fue tu amar;
Qué errores aprendiste, que concejos puedes dar.
Padre, unas palabras de viejo sabio debes hablar,
pero tranquilo, no te lo exijo,
sé, ya estoy viejo, que no siempre se puede ganar.
¿Recuerdas a tus hijos de niños?
¿Recuerdas en detalle un amanecer brillar?
¿Te gustaban las piedras del río?
¿Cuál era tu pan?
Padre, tampoco aguanto la soledad.
La música clásica, el recordar...
Apoya mi espalda, préstame tu hombro.
Seamos amigos, compartamos el vino.
Miremos el ocaso, agradeceré los minutos.
Hoy yo te llevare a pasear.
Cuéntame que aprendiste en el camino,
Cómo fueron tus padres y abuelos, cómo fue tu amar;
Qué errores aprendiste, que concejos puedes dar.
Padre, unas palabras de viejo sabio debes hablar,
pero tranquilo, no te lo exijo,
sé, ya estoy viejo, que no siempre se puede ganar.
¿Recuerdas a tus hijos de niños?
¿Recuerdas en detalle un amanecer brillar?
¿Te gustaban las piedras del río?
¿Cuál era tu pan?
Padre, tampoco aguanto la soledad.
La música clásica, el recordar...
Apoya mi espalda, préstame tu hombro.
Seamos amigos, compartamos el vino.
Miremos el ocaso, agradeceré los minutos.
Hoy yo te llevare a pasear.
miércoles, 8 de febrero de 2017
jueves, 19 de enero de 2017
Generalmente, quienes gozan las montañas más altas de la felicidad, sufren tambien con los valles más profundos de la tristeza.
lo leí pero no recuerdo donde ni si es exacto.
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