viernes, 11 de marzo de 2016

mi padre

mi padre viene y no habla
mi padre conversa y no dice
mi padre pregunta y no responde
es una herida abierta,
un fantasma del futuro,
mi miedo a no comprender a nadie
como quisiera ser comprendido

mi padre es egoísta como quisiéramos todos,
inatrapable como el mejor misterio.
cojea como pirata gordo,
demuestra cariño cuando te toca el hombro.

mi padre no llora: absorbe.
si tan sólo fuera santo seria el mejor santo,
pero como es diablo, es el mejor diablo.

mi padre estuvo pero no estuvo.
hablábamos como borrachos.
su concejo fue su silencio.

en casa estaba en otra casa
y en otra casa estaba en otra cosa.

un padre no es padre sin ser un tirano,
un tirano que se vuelve limosnero

ya no discuto con mi padre ni intento aconsejarlo,
solo me quedo callado esperando que hable sus silencios,
porque si digo algo, el se ve reflejado,
porque yo ahora también lo se todo,
porque yo ahora soy el tirano

quizás algún día, cuando todos seamos ex-humanos, reiremos de supuesto pasado
pero ahora solo siento desaire por ser como fue: tan humano.
espero que un día seamos com/padres y hablemos en un juego de naipes
de las cartas que jugamos

jueves, 11 de febrero de 2016

Las religiones son la paz mental para quienes no tienen ni la capacidad ni la codicia del poder y son muchas veces abusados por quienes si.

jueves, 28 de enero de 2016

quiero energía... energía para terminar pronto la mierda de trabajo que estoy haciendo en un nublado domingo. Como pensando que aun puedo recuperar las horas perdidas, las horas vendidas, las horas cambiadas por dinero, las horas pobres y baratas de un negocio mal hecho. Para salir a jugar en el hermoso sábado despejado de 20 grados de ayer, con mi hijo, lleno de vida a la espera de gastar. Lamento tantas cosas... no para mi, sino para los que amo y quienes son siempre mi excusa para no tener tiempo. Los amo, por eso no los veo. Los amo, por esto no estoy ahí, cuando lo necesitan. ¡Porque lo que necesitan es dinero! se que no es tan así, pero yo quiero que necesiten eso. Eso a que sean pobres felices ignorantes, mejor sean atormentados conocedores estudiosos.

Piden no criticar criticando. Piden paz apoyando la guerra. Piden justicia siendo injustos. Piden menos criminales y votan por ellos. Piden amor y no lo dan. El humano que veo en las redes sociales es un conjunto de contradicciones. Un ser ignorante sin culpa ni merito. Capaz de descuerar a cualquiera al instante, sin medir sus palabras ni pensamientos. Cuan necesitados de si mismos están, cuan necesitados del prójimo inalcanzable, ese mismo al que cierran cualquier acceso, tan fácilmente como quien cierra una ventana de internet. Todos creen tener la razón, la verdad y la ultima palabra. No tienen interés en cambiar de punto de vista, ni de juzgarse a si mismo. Somos lo que merecemos.
Mientras los duros carros se arrastran por los rieles oxidados y desgastados por el peso de la masa inconsciente, que se relaja al sonido de las trompetas de jóvenes soñadores de pobreza heroica, yo callo, como de costumbre, las voces que me llaman a la lejanía de las montañas eternas, a la soledad del zorro nativo, a la locura del supremo dictador, a silenciar al mundo de cuerdas humanas.

Quiero ver al ojo del creador molesto cuando me juzgue por maldecir la tierra, su creación maldita del don de la mentira y preguntarle por su amor infinito y perdón eterno.
Quiero conocer al diablo, que tanto lo enojó por su crítica, que tuvo voz en esos enormes e intangibles oídos, sordos a la guerra moderna, sangrienta como la primera, televisada como ninguna antes, pero invisible a sus gigantes ojos imaginarios; me hace pensar que tendrá cosas más importantes en su periódico matutino el dios de los soñadores, de los hipócritas y mediocres culposos.

Es la raza humana la culpable de toda desgracia, es de toda responsabilidad poseedora.

¿Quién está tan loco?

Crecí tras la masacre, crecí tras la muerte,
crecí rodeado de melancólica amargura.
No florecí en la sangre de algún combatiente,
pero tengo en mi la bravura del esclavo en jaula plateada
que quisiera tener las llaves para salir a cortar gargantas

como si fuera noche de luna tengo la rabia engendrada,
de quien vive en casa embarrada,
escuchando los cuentos de dioses que no tiene las manos manchadas.
Yo quisiera haber vivido cuando a todos miedo les daba
abrir por una idea su temblorosa quijada,
para brillar como un cometa en la noche mientras muere en picada
como tantos otros valientes que tienen mi alma asombrada

¿Quién esta tan loco como para desear una vida tan larga?
¿Quién esta tan loco como para vivir una vida hincada?

Los recuerdos

Si algo pone en neutral el motor de mi pensar, es el laberinto de las memorias.
Cuando entro en el, el tiempo se detiene y busco en los barcos deshuesados,
entre los opacos metales rojos mate, detenidos en las arenas del tiempo

Esos recuerdos que jóvenes nos enamoraron, envejecieron,
tal como los cachorros dejan de oler tierno,
los dejamos libres, ya no se les cuidará.

Hay un silencio, un trazado de tiempo,
entre un bebe durmiendo y las rutinas de adulto
y esa línea intangible somos.

Noches purpuras

La cordillera nos esconde en sus nocturnas negruras
Calaveras saltantes parecen las liebres difusas

Libéranos, tierra, tibio vientre antes de un nuevo sol
Para que bailemos en la arena junto al río,
Para que bailemos mientras no hay luz que nos delate

Somos árboles sin el pesado freno del tiempo
Somos los colores que no podemos grabar
Por más que guardemos
¿Qué nos quedará?
Al soltar las manos
Al callar los latidos
Suspiros en el aire
Solo queda beber las noches purpuras